Aspectos destacados del artículo
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Jo registró niveles de cetonas inferiores a los esperados a pesar de años siguiendo una alimentación baja en carbohidratos y basada principalmente en carne.
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La sorpresa la llevó a replantearse su patrón alimentario, aunque la causa no se confirmó.
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El seguimiento continuo le permitió investigar sus suposiciones junto con sus hábitos diarios.
¿Qué descubrió Jo Lamontagne sobre sus niveles de cetonas?

Después de años siguiendo una alimentación baja en carbohidratos y basada principalmente en carne, Jo Lamontagne esperaba obtener lecturas de cetonas de entre 3 y 5 mmol/L. Según relató, cuando empezó a utilizar SiBio KS3, las lecturas más altas que recuerda rondaban 1 mmol/L.
Describió que consumía menos de 20 gramos de carbohidratos al día y estimó que aproximadamente el 95 % de su dieta consistía en alimentos de origen animal. Había supuesto que este patrón alimentario produciría niveles más altos de cetonas. Al ver lecturas diferentes, se replanteó esa suposición.
Su interés iba más allá del número de la báscula. Después de años de problemas de salud, quería entender cómo respondía su cuerpo a su dieta.
«No puedo limitarme a adivinar». Esa constatación llevó a Jo a examinar más detenidamente sus comidas ricas en proteínas y a preguntarse si estaban produciendo la respuesta que esperaba. El monitoreo le había proporcionado algo concreto que investigar.
¿Qué significa realmente la cetosis óptima para perder peso?

Jo describió sus lecturas como inferiores a la «cetosis óptima». Para interpretar esa preocupación, es necesario distinguir entre una definición y una expectativa.
El beta-hidroxibutirato, o BHB, es una cetona que el cuerpo produce como combustible alternativo. La cetosis nutricional suele describirse mediante un nivel de BHB en sangre de aproximadamente 0,5 mmol/L o superior, un umbral utilizado en la investigación sobre dietas cetogénicas. Esa definición basada en la sangre requiere un contexto adecuado al interpretar un sensor que mide otro líquido corporal.
No establece un nivel universalmente mejor para perder peso. El rango que Jo esperaba era su expectativa personal, no un objetivo que todo el mundo deba alcanzar.
La concentración de cetonas tampoco puede cuantificar directamente la pérdida de grasa corporal. En un estudio de alimentación controlada con 17 hombres con sobrepeso u obesidad, cambiar de una dieta de referencia a una dieta cetogénica aumentó las cetonas circulantes sin acelerar la pérdida de grasa corporal. Las calorías y las proteínas se mantuvieron constantes en ambas dietas.
Este breve estudio utilizó una secuencia fija de dietas y no evaluó un nivel óptimo de cetonas. No puede predecir los resultados a largo plazo de todas las personas, pero demuestra que el aumento de cetonas y una pérdida más rápida de grasa corporal no tienen por qué ocurrir juntos.
¿Por qué los niveles de cetonas de Jo eran más bajos de lo esperado?

Jo empezó a preguntarse si su ingesta de proteínas contribuía a la diferencia. Sus comidas tenían un alto contenido de proteínas y sospechaba que la producción de glucosa a partir de las proteínas le impedía alcanzar los niveles que quería.
La proteína alimentaria proporciona aminoácidos, algunos de los cuales pueden utilizarse para producir glucosa mediante la gluconeogénesis. Sin embargo, comer proteínas no puede equipararse sin más a comer azúcar. Un estudio de ocho voluntarios sanos descubrió que la proteína alimentaria contribuía de forma limitada a la producción de glucosa después de la comida analizada. Esas condiciones no pueden explicar la respuesta de Jo, pero advierten contra la suposición de que la proteína ingerida se convierte automáticamente en grandes cantidades de glucosa.
Eso deja la explicación de Jo como una hipótesis. Su relato no establece cuánta proteína consumió ni demuestra que esta causara sus mediciones. La composición de la comida, el tiempo transcurrido desde que comió, la actividad y las respuestas individuales también son un contexto relevante. Un monitor de cetonas no mide directamente la gluconeogénesis.
Jo planeaba añadir más grasa a sus comidas, mencionando huevos y mantequilla, y luego comprobar si sus mediciones cambiaban. No había informado del resultado de ese ajuste en este video.
La distinción útil está entre replantearse una suposición alimentaria y confirmar por qué se produjo un resultado concreto. Jo había llegado a la primera etapa; la explicación aún necesitaba investigación.
¿Pueden unos niveles más altos de cetonas desencadenar la autofagia?
Jo relacionó unos niveles más altos de cetonas con la autofagia, el proceso mediante el cual las células descomponen y reciclan sus propios componentes.
No hay pruebas suficientes para considerar 1,5 mmol/L un umbral universal de activación. Un estudio exploratorio de seis meses en 121 adultos con obesidad examinó la autofagia en células sanguíneas específicas. Sus hallazgos no establecen la autofagia en todo el organismo ni identifican un nivel de cetonas que la active.
Un monitor continuo de cetonas no puede medir directamente la autofagia, por lo que unas mediciones más altas no confirmarían los cambios celulares que Jo esperaba.
¿Cómo puede el seguimiento continuo de cetonas ayudarte a entender tu cuerpo?
El ajuste de la comida que propuso Jo planteó una pregunta práctica: ¿aparecería un cambio similar en sus mediciones después de comidas comparables en días distintos? Revisar las horas alrededor de una comida, junto con las notas sobre actividad y sueño, ofrece una forma de investigarlo.
El SiBio KS3 que usó mide el BHB en el líquido intersticial, el líquido que rodea las células. Un registro continuo permite revisar las mediciones antes y después de las comidas y comprobar si una caminata, un entrenamiento o un sueño interrumpido coincidieron con un cambio.
Una revisión práctica puede seguir tres pasos:
- Registra las circunstancias. Anota el horario y la composición de las comidas, la actividad y el sueño, en lugar de conservar únicamente el número de cetonas.
- Compara situaciones similares. Observa comidas o rutinas repetidas en condiciones razonablemente comparables. Si cambian varios hábitos a la vez, la interpretación se vuelve más difícil.
- Separa las observaciones de las explicaciones. Un cambio recurrente puede sugerir una pregunta que valga la pena investigar, mientras que una asociación por sí sola no puede identificar su causa.
Su experiencia también incluyó una lección sobre la configuración. Después de vincular un sensor nuevo, descubrió que aún necesitaba calentarse. Seguir las instrucciones actuales de activación, calentamiento y conexión ayuda a garantizar que haya mediciones utilizables antes de sacar conclusiones.
Los patrones útiles dependen de observaciones repetidas y comparables, no de un número fijo de días. El período de uso de un sensor no es un tiempo mínimo de investigación demostrado. KS3 permite hacer un seguimiento del estilo de vida; no está diseñado para diagnosticar, tratar ni controlar enfermedades, y no puede sustituir el criterio médico.
Conclusión final
Las mediciones de Jo la llevaron a replantearse sus suposiciones sobre su dieta. Para los lectores, la lección práctica es registrar las comidas y los hábitos diarios, comparar situaciones similares y mantener abiertas las explicaciones hasta contar con suficiente evidencia. En el video no se informó ningún resultado del ajuste dietético que tenía previsto.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mis cetonas son bajas incluso cuando consumo menos de 20 g de carbohidratos?
La ingesta de carbohidratos por sí sola no determina tu medición. Comprueba si tu registro de alimentos cuenta los carbohidratos totales o netos y anota cuándo se tomó la medición en relación con las comidas y la actividad. Busca un patrón repetible antes de sacar conclusiones.
¿Comer demasiadas proteínas puede afectar la cetosis?
La ingesta de proteínas puede influir en tu respuesta de cetonas, pero una sola medición no puede demostrar que estés comiendo demasiadas proteínas. Revisa tu patrón alimentario general y tus necesidades de proteínas antes de reducir su consumo.
¿Debo cambiar mi dieta si mis cetonas se mantienen alrededor de 1 mmol/L?
Ese número por sí solo no es motivo para cambiar tu dieta. Considera tus objetivos y las circunstancias de las mediciones repetidas. Si alguna afección médica o medicamento influye en tus decisiones alimentarias, consulta los cambios con tu equipo de atención médica.
¿Cuánto tiempo debo controlar las cetonas para identificar patrones significativos?
No existe un período de observación universal. Procura obtener varios registros válidos de comidas o rutinas comparables. Si las condiciones siguen cambiando, más días de datos aún podrían no aclarar la explicación.